Incunables: los primeros libros impresos

 

En el post anterior hemos contado las aportaciones culturales que trajo la invencion de la imprenta de tipos moviles y también hemos descrito cómo era la Biblia de Gutenberg, considerado el primer libro impreso. Siguiendo con el tema, en esta ocasión vamos a tratar sobre los libros incunables en general.

 

Imprenta europea del siglo XV
Imprenta europea del siglo XV.
Fuente: Wikipedia.

 

¿QUE SON LOS INCUNABLES?

Se denomina incunables a los primeros libros impresos, es decir, aquellos libros que aparecieron antes del año 1501. Como en America se tardó un siglo más en utilizar la imprenta, se consideran incunables americanos las obras impresas durante el siglo XVI.

 

CARACTERISTICAS GENERALES DE LOS INCUNABLES

Los incunables siguieron manteniendo el mismo aspecto externo que los libros manuscritos. Los impresores y editores de libros no estaban interesados en introducir novedades ni mejoras, ya que su principal objetivo era vender libros, reproduciendolos lo más rápidamente posible y al menor coste. Pensaban que si mantenían el mismo formato que poseían los libros manuscritos, los compradores estarían más dispuestos a adquirir libros impresos.

Aunque los cambios no afectaron al formato códice o libro, sí lo hicieron al soporte, al tipo de letra y a las abreviaturas, que fueron desapareciendo.

El papel fue sustituyendo al pergamino con el objetivo de buscar un mercado mayor y un libro más barato. El papel era fuerte, de mucho peso y de color grisáceo. Generalmente el papel, excepto los de peor calidad, llevaba una marca de agua o filigrana. Esta marca de agua se realizaba durante el proceso de fabricación del papel y consistía en un dibujo hecho con los hilos del bastidor y visible al trasluz.

En cuanto a la tipografía, durante todo el siglo XV se utilizaban indistintamente la letra gótica y la humanística o romana, pero posteriormente se especializaron. La letra gótica se utilizaba para los libros religiosos y jurídicos, asi como para los de estudio y los de consulta. Por el contrario, la letra humanística o romana se utilizaba para la literatura clásica y las obras modernas. En el siglo XVI termino por imponerse el tipo romano, excepto en los países germánicos, donde el tipo gótico, denominado fraktur, ha perdurado hasta nuestros días.

Otro cambio importante fue la desaparición de las abreviaturas, pues sin éstas la lectura resultaba más fácil y se reducía el tiempo de composición tipográfica.

El texto de los primeros incunables era compacto, sin espacios en blanco ni puntos y aparte. En libros bíblicos, litúrgicos, filosóficos y jurídicos el texto aparecía a dos columnas para facilitar la lectura en tamaño folio. La linea única se utilizaba para la literatura clásica.

El texto estaba rodeado por grandes margenes, que aparecían en blanco o se utilizaban para introducir comentarios, dibujos, anotaciones o llamadas de atención al lector.

 

Los Fueros de Valencia, incunable del año 1493
Los Fueros de Valencia, incunable del año 1493.
Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

En algunos libros se utilizaba la palabra latina íncipit, que viene de la raíz incipere “empezar”, para señalar el comienzo del libro. Y la palabra explicit, también proveniente del latín, para señalar el final o las últimas palabras del impreso.

Los primeros libros incunables no poseían paginación, por lo que fue necesario idear un sistema que facilitase el trabajo de plegado a los encuadernadores. Dicho sistema consistía en añadir letras, números o signos en la parte inferior del recto de la primera hoja del pliego, que servían de guía al encuadernador.

Posteriormente se introdujo la foliación, dándole a cada hoja un número correlativo colocado en la parte superior del recto (pagina derecha). Más tarde se numeraron las páginas, las dos caras de la hoja, utilizando ya los números arábigos.

 

LA PORTADA

Fue la novedad más revolucionaria que trajo la imprenta a la historia del libro. Surgió con el objetivo de preservar el libro y para su rápida identificación en los almacenes de la imprenta.

La primera página del libro, a veces se dejaba en blanco, para que no se ensuciara el texto, que empezaba en la segunda o tercera página.

A mediados de la década de los setenta se pensó que en esta página podían figurar los datos de identificación del libro sobre el autor y el título, lo que permitía a los comerciantes conocer a primera vista la obra que necesitaban.

También se utilizó esta primera página para promocionar el libro, usando palabras de alabanza y adornos para fijar la atención del comprador.

La primera portada apareció en el llamado Calendario de Regiomontano impreso en Venecia en 1476, pero no se generalizó hasta los últimos años del siglo quince.

En un principio aparecía una sola palabra, que hacia alusión al contenido, o un resumen del titulo. Más adelante la portada consistía en un titulo y un dibujo, generalmente una orla. Posteriormente se dio un paso mas y se opto por incluir un dibujo, que podía aludir al contenido del libro o ser más genérico como era el propio autor dirigiéndose a una audiencia.

 

Código de las costumbres marítimas, o Libro del Consulado, impreso en 1518
Código de las costumbres marítimas, o Libro del Consulado, impreso en 1518.
Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

EL COLOFON

El colofón se utilizaba para reseñar los datos identificativos de los incunables:

  • título
  • autor
  • impresor
  • lugar y fecha de impresión

En ocasiones el titulo figuraba al principio del libro.

Los primeros libros incunables no tenían colofón y, por lo tanto, no aparecía información sobre la fecha, el lugar o el taller de impresión. Lo mismo ocurrió con gran parte de los libros impresos con posterioridad a los incunables.

El primer colofón apareció en el Salterio de Maguncia impreso por Fust y Schoeffer, y se indicaba el nombre de éstos, el día que se terminó de imprimir (año 1457) y un largo párrafo que definía el nuevo sistema de confeccionar libros.

 

Colofon del Salterio de Maguncia, año 1457
Colofon del Salterio de Maguncia, año 1457. En este colofón se define por primera vez la imprenta: “invención artificiosa para imprimir con caracteres sin ningún trazo de cálamo”.

 

Los humanistas italianos redactaban colofones en verso. Sin embargo pronto se redujo a los datos imprescindibles: lugar, impresor y fecha. Como la mayoría de las obras estaban escritas en latín, los datos del colofon también se escribían en esta lengua.

 

LA ILUSTRACION DE LOS INCUNABLES

La ilustración de los incunables era similar a la de los manuscritos, a base de orlas e iniciales. De hecho, en los ejemplares mas importantes y valiosos, las iniciales y orlas a color que adornaban los libros estaban realizados a mano.

Las ilustraciones eran un reclamo para vender más ejemplares, especialmente para las personas con menos cultura, ya que éstas precisaban de las ilustraciones para comprender el texto.

Al ser las iniciales en los manuscritos uno de los elementos más importantes para la ilustración, los impresores tuvieron en cuenta esta cuestión y dejaron en los primeros incunables los huecos para que los artistas las dibujaran. De la misma forma actuaron para los titulillos, aunque para evitar errores los solían imprimir en letra pequeña en el hueco dejado para las iniciales capitulares.

Como la ilustración a mano era cara, empezaron a utilizarse grabados de madera. Para ello utilizaban la técnica de la entalladura, que consistía en vaciar o arrancar la parte de madera que debía salir en blanco en la estampa y dejar en relieve las zonas correspondientes a la imagen que eran las que recibían la tinta.

 

Biblia de Koberger, incunable del año 1483
Biblia de Koberger, incunable del año 1483. Es la novena versión que se imprimió de la Biblia en alemán y la segunda producida en Núremberg.
Fuente: Biblioteca Digital Mundial

 

Características de la ilustración de los incunables:

  • Las iniciales se reconocen con dificultad, por la abundante decoración de motivos vegetales, clásicos, figuras humanas y de animales.
  • Las ilustraciones de las portadas suelen estar enmarcadas por una orla.
  • Abundan las representaciones (sin pretender ser un retrato) de santos, autores trabajando en su escritorio, maestros de escuela, y el accippies, tema muy generalizado en el que el autor ofrece la obra a una autoridad, que solía ser un obispo o el rey. Existen también las ilustraciones de tipo genérico, como las utilizadas para acciones militares, vistas de ciudades, retratos de personajes, etc.
  • Las ilustraciones del interior del libro eran muy importantes, ya que ayudaban a la comprensión del libro y lo hacían más atractivo para su lectura. Sus iniciadores fueron los alemanes, utilizando un estilo anguloso, en consonancia con su letra gótica. El precursor fue Albrecht Pfister, ganándose con este tipo de ilustraciones a un público formado por la nobleza y la alta burguesía.

 

PARA SABER MAS…

Características de un incunable de la Bibliotecas Nacional de Colombia.

 

 

 

 

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3 comentarios en “Incunables: los primeros libros impresos

  1. Pingback: El libro en el siglo XVI – DOKUTEKANA

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