El Libro en el Antiguo Egipto

Bienvenidos a nuestro segundo post dedicado a la Historia del Libro. En nuestro post anterior hablábamos sobre el Libro Mesopotámico, considerado como el primer libro de la historia. Siguiendo con la cronología, en esta ocasión nos toca hablar sobre el libro egipcio.

El contenido de este articulo está distribuido de la siguiente manera:

  1. La escritura egipcia.
  2. Las características del rollo de papiro.
  3. El contenido de los libros egipcios.
  4. Las bibliotecas y archivos egipcios.

Lo primero que queremos hacer es pediros perdón por la extensión de este post. Ya sabemos que el tiempo es oro y que estáis muy atareados, pero hay tantas cosas que contar sobre la escritura de la antigua civilización egipcia que no hemos podido resumirlo más. Si os interesa conocer un poco mejor la escritura jeroglífica egipcia os recomendamos el libro “El enigma de la piedra” escrito por el egiptólogo Christian Jacq. De ahí hemos sacado casi toda la información e imágenes incluidas en el apartado titulado “La escritura egipcia”. De una manera muy amena el autor nos va adentrando en este fascinante mundo, mostrándonos la mentalidad de los egipcios a través de su escritura. Animaos a profundizar en el tema, no os defraudará.

Sobre el Antiguo Egipto se ha hablado extensamente y se han elaborado una gran cantidad de materiales (científicos, históricos, para ocio, etc.). Es una cultura que siempre nos ha fascinado y sobre la que aún no está todo dicho. Se sabe que fue una cultura muy avanzada en muchos aspectos (medicina, construcción, astronomía, matemáticas, escultura, pintura, etc.). Además poseía unos valores éticos evolucionados, un ejemplo de ello son los contratos matrimoniales que se renovaban cada 5 años y el respeto hacia la mujer. Incluso los esclavos tenían sus derechos.

Mapa del Antiguo Egipto
Mapa del Antiguo Egipto.
http://socialesmoriles.blogspot.com.es/2012/03/tema-10-1-mapas-del-antiguo-egipto.html

En el ámbito de la Historia del libro este pueblo es recordado por el rollo de papiro. De hecho, posteriormente los griegos y romanos adoptaron esta forma para sus documentos y libros. Si queréis saber cómo elaboraban los antiguos egipcios los rollos de papiro podéis consultar el post “Papiro: el papel de los antiguos egipcios”.

Los papiros los escribían los escribas egipcios. Al igual que los escribas mesopotámicos, los escribas egipcios poseían una posición social muy importante. Su papel fue tan importante que llegaron a administrar la riqueza del país y a educar a los demás ciudadanos, tanto a los de clase baja como a los dirigentes. Cualquier persona con las aptitudes necesarias podía convertirse en escriba, independientemente de su posición social.

El libro egipcio tuvo un desarrollo histórico muy notable durante tres milenios. Además los egipcios fueron los primeros en utilizar la tinta y el papiro.

   

1. LA ESCRITURA EGIPCIA

Uno de los aspectos que más llaman la atención de la civilización egipcia es su escritura. A pesar de haber sido estudiada en profundidad, sigue guardando algunos de sus secretos. Secretos que quizá nunca lleguemos a conocer.

En el Antiguo Egipto se utilizaron distintas escrituras:

  • La jeroglífica: era la más sagrada, ya que representaba las palabras de las divinidades. Esta escritura requería de un largo proceso de aprendizaje. Se utilizó desde el inicio hasta el final del Egipto faraonico.
  • La hierática: era una escritura más rápida en la que no se reconocen los jeroglíficos y que puede considerarse como una especie de taquigrafía.
  • La demótica: surge en el siglo VIII a.C. y en ella aparecen letras griegas deformadas.
  • El copto: se desarrolla a partir del siglo II d.C. Ésta utiliza el antiguo egipcio por medio de un alfabeto griego, mezclando consonantes y vocales. Esta lengua ayudó a Champollion a descifrar la escritura jeroglífica.

Aparte de estas lenguas escritas, existía una lengua hablada que utilizaban los egipcios en su vida cotidiana, y que con el paso del tiempo se fue alejando cada vez más de la escritura jeroglífica.

De entre todas las escrituras egipcias la que más nos sorprende y maravilla es la jeroglífica. Se cree que tiene una antigüedad de más de 5.000 años, aunque a ciencia cierta no se sabe cuando fue creada. Lo único cierto es que sus signos se han mantenido sin cambios desde los textos más antiguos hasta los más modernos. Cuando lo habitual es que las escrituras evolucionen y se perfeccionen con el tiempo. Lo que sí se aprecia en sus últimos textos es una disminución en la calidad de los trazos, que coincide con la decadencia de Egipto.

Aunque nos pueda parecer sorprendente, la palabra “jeroglífico” no es egipcia, sino que está formada por dos palabras griegas: “hieros” (sagrado) + “gluphein” (grabar).

Los egipcios designaban su lengua con los siguientes símbolos: un bastón + una tela que ondea al viento en el extremo de un asta. El signo que representa a Dios (tela en el asta) se ponía delante como signo de respeto hacia la divinidad. Foneticamente se leen como “Medu neter”.

Símbolos jeroglíficos con los que los egipcios denominaban su lengua

Para los egipcios un jeroglífico era a la vez un “bastón de dios” sobre el que apoyarse en los momentos difíciles de la vida y una “palabra de Dios” que había que saber entender. Esta escritura les fue revelada por el dios Tot, con cabeza de ibis. El ibis representaba para los egipcios la idea de “encontrar”. Además Seshat era la diosa de la escritura.

Los textos jeroglíficos están llenos de vida, ya que en ellos se representan seres animados, hombres y mujeres en acción, aves, mamíferos, peces… Los antiguos egipcios estaban tan convencidos de la eficacia de los signos jeroglíficos que en determinados textos tenían la precaución de cortar en 2 a los leones y serpientes o de clavar en el suelo con cuchillos a los reptiles peligrosos. Para los egipcios solo la palabra escrita garantizaba la inmortalidad, de ahí la importancia que le daban a la escritura.

La escritura jeroglífica dejó de usarse en el siglo VII d.C. tras la invasión árabe, cuando Egipto se convirtió en un estado musulmán con valores muy opuestos a los de la antigua civilización egipcia. Aquí os dejamos un dato: la última inscripción jeroglífica fue realizada el 24 de agosto de 394 d.C., bajo el reinado del emperador Teodosio. Hasta su último suspiro, el Egipto faraónico conservó el sistema jeroglífico, centro de su pensamiento y civilización.

Durante siglos los jeroglíficos permanecieron mudos ocultando su significado, hasta que en el año 1822 el francés Jean-François Champollion consiguió descifrarlos gracias a la “Piedra de Rosetta” que contiene un decreto del rey Ptolomeo V del año 196 a.C. La “Piedra de Rosetta” es una piedra basaltica que fue encontrada en la ciudad de Rosetta (Rashid) en el año 1799, durante una expedición a Egipto organizada por Napoleón. Este documento pétreo contiene una inscripción en 3 escrituras distintas: jeroglífica, griega y demótica. Basándose en la escritura griega, Champollion fue capaz de descifrar la egipcia y demótica. La inspiración le vino gracias al copto, que contiene palabras del antiguo egipcio.

Piedra de Rosetta
La Piedra de Rosetta está expuesta en el British Museum desde el año 1802.

 
La grandeza de lo que hizó Champollion radica en que lo realizó sin ver directamente la Piedra Rosetta, sino a través de los documentos y dibujos de otros estudiosos. Champollion desde su infancia se dedico al estudio de varias lenguas muertas e incluso intentó aprender chino y persa. Realizo un único viaje a Egipto que le permitió corroborar sus descubrimientos. Antes que Champollion, un inglés de nombre Young también lo intento, y aunque consiguió descifrar algunos signos, después se topo con obstáculos insondables.

La maravilla de la escritura jeroglífica estriba en que a la vez es: figurativa, simbólica y fonética. Para entenderlo mejor, vamos a poner un ejemplo. Tomemos el signo que representa a un pato.

Signo jeroglífico representado por un pato.

Este signo con forma de pato se puede interpretar de tres maneras:

  1. Figurativa: representa con todo detalle a un pato (pico, patas, cuerpo, forma, etc.) y, por lo tanto, hace referencia a este animal.
  2. Simbólica: toma un significado distinto al del ave pato. Por ejemplo, junto al signo del sol,

    Jeroglífico formado por un pato y un sol, que se traduce por "Hijo del Sol"

    el jeroglífico pato se traduce como “hijo”, haciendo referencia a la idea de “Hijo del sol”.

  3. Fonética: se pronuncia como dos sonidos “SA” (S+A).

Otra de las particularidades de esta escritura es que se puede leer en cualquier sentido (de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba).

Tabla de correspondencias aproximadas entre el alfabeto egipcio y el castellano.
Extraida del libro “El enigma de la piedra” escrito por el egiptólogo Christian Jacq.

   

2. LAS CARACTERISTICAS DEL ROLLO DE PAPIRO

Generalmente el texto se dividía en columnas y el libro quedaba dividido en paginas a medida que se desenrollaba.

Los escribas egipcios desarrollaban su trabajo sentados en el suelo. Antes de empezar a escribir el escriba debía dirigir una oración al dios Tot. A continuación os dejamos un fragmento de dicha oración:

“¡Oh, Tot, preservame de las palabras vanas! Ponte detrás de mi por la mañana. Ven, tú que eres la palabra divina. Eres una dulce fuente para el viajero sediento del desierto. [Fuente] cegada para el hablador, que mana para el que sabe callar.” (Papiro Sallier 1,8,2-6)

Los escribas utilizaban los siguientes utensilios:

  • Un junco cortado al través con el que escribían, y que a partir del siglo III a.C. comenzó a ser sustituido por el cálamo. El cálamo se obtenía del tallo de una planta o de una pluma de ave.
  • Una regla para trazar lineas.
  • La tinta, que era una mezcla de hollín o carbón vegetal, agua y goma.
  • El tintero o paleta. Era un trozo alargado y fino de madera, con una incisión para colocar el cálamo y una o mas cavidades para depositar la tinta.
  • Una esponja para borrar.
  • Un cuchillo para raspar.

También se utilizó tinta en color para los títulos, para resaltar lo que se consideraba importante y para la ilustración. La ilustración sobresalió en el Imperio Nuevo y su principal objetivo era aclarar el contenido del texto.

La parte externa del rollo se protegía con una cubierta y los bordes se reforzaban pegando unas bandas. Además para una mejor conservación de los rollos de papiro, éstos se guardaban en jarras de barro, cajas de madera o bolsas de piel. Para poderlos identificar, el título de la obra se ponía en el exterior de dichos contenedores.

El papiro es un material muy frágil, ya que es muy susceptible a la humedad. Esto explica el hecho de que la mayor parte de los papiros recuperados procedan de las arenas áridas del Egipto Medio y Alto. Muchos de los papiros han llegado a nuestro días por la costumbre de los antiguos egipcios de construir ataúdes para las momias utilizando papiros de deshecho, recubiertos con una capa de yeso, y también por depositar en las tumbas textos sagrados para proteger a sus difuntos durante su peregrinaje al más allá.

Aparte del papiro, los antiguos egipcios también utilizaron para escribir:

  • Tabletas de madera cubiertas de una ligera capa de yeso.
  • Ostraca o fragmentos de cerámica.
  • Piel para libros rituales y documentos importantes.
  • Estelas de piedra.


   

3. EL CONTENIDO DE LOS LIBROS EGIPCIOS

Los libros egipcios versaban sobre distintas temáticas:

  • Literatura sapiencial o de educación moral.
  • Un género importante fue la literatura funeraria. Su ejemplo más destacado lo tenemos en el Libro de los muertos.
  • Obras literarias narrativas y poéticas.
  • En el campo científico no produjeron obras, ya que su mentalidad era fundamentalmente empírica.

El Libro de los muertos llego a ser producido en serie por los sacerdotes egipcios, quienes dejaban un espacio en blanco para ser completado con el nombre del difunto. Algunos de estos libros se encontraban ilustrados, según la posición social y el gusto del difunto. Generalmente estas ilustraciones formaban un friso a lo largo de todo el rollo por encima del texto.


Fragmento del libro de los muertos. British Museum
Fragmento del libro de los muertos. British Museum

   

4. LAS BIBLIOTECAS Y ARCHIVOS EGIPCIOS

Los principales centros eran las llamadas “Casas de los libros“, archivos en los que se guardaban los documentos administrativos y algunos libros.

Otro centro importante eran las “Casas de la vida” situadas en templos y palacios reales, que eran escuelas de estudios superiores y depósitos de libros. A ellas también acudían los escribas en busca de información. Las “Casas de la Vida” más importantes fueron las de Heliópolis, Sais, Menfis, Hermópolis, junto con las de Abydos y Tebas en el Imperio Nuevo.

    

En el siguiente post de la sección “La historia del libro” abordaremos cómo eran los libros de los pueblos que vivían en la costa oriental mediterránea.

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2 comentarios en “El Libro en el Antiguo Egipto

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