¿Cómo influyen la Humedad y Temperatura en la Conservación de nuestros documentos?

 

Como todos sabemos la humedad, la temperatura y la luz juegan un papel muy importante en la conservación de los documentos de archivo. Si se consiguen controlar estos tres factores el deterioro de los documentos será más lento. Sobre todo, es muy importante mantener estos tres parámetros en valores bajos y constantes, evitando grandes fluctuaciones.

En este post vamos a comentar algunos aspectos importantes sobre cómo influyen la humedad y la temperatura ambiental en la conservación.

En Conservación hablamos de “humedad relativa” (HR), que es la relación entre el agua que hay en una determinada unidad de volumen y la que dicha unidad debería albergar para estar saturada, por eso se expresa en %.

El clima optimo para los documentos es de 18-21º C y 35-55% de humedad relativa (HR), manteniendo siempre unos valores constantes. Los cambios bruscos de humedad y temperatura dilatan y contraen los documentos, provocando daños físicos y un deterioro químico mucho más rápido.

Ambos afectan enormemente a nuestros archivos, por el tipo de material que custodiamos en ellos. El papel, pergamino y cuero son altamente higroscópicos,es decir, tienen gran capacidad para absorber y ceder la humedad. También los documentos fotográficos y fílmicos son muy sensibles a la humedad.

Es muy importante controlar ambos valores, ya que están estrechamente relacionados y se afectan mutuamente. Por ejemplo, la aparición de hongos se produce tanto con un 70% de HR (humedad relativa) y 20º C, como con 53% de HR y 25º C.

La combinación de valores altos de humedad y temperatura fomenta las reacciones químicas perjudiciales, el envejecimiento de los materiales, el crecimiento de hongos y la actividad de insectos.

Es cierto que el papel necesita un determinado grado de humedad para que las fibras conserven su flexibilidad, pero un exceso de humedad producirá la descomposición del papel y las tintas, mientras que la falta de ella provocará la deshidratación y friabilidad (fragmentación) del papel.

En cuanto a la temperatura, es aconsejable mantener valores bajos, sobre todo en las áreas de depósito donde las personas no permanecen mucho tiempo. En estos casos para evitar que se produzca condensación, al pasar documentos de una zona más fría a otra más cálida, se recomienda una aclimatación gradual de los materiales.

Aspectos que influyen en las condiciones ambientales de nuestro archivo:

  1. El emplazamiento del edificio. Es recomendable ubicarlo en una cota elevada para evitar filtraciones de humedad del subsuelo.
  2. La orientación del depósito, de manera que se obtenga el mayor beneficio de los vientos y la protección del calor del sol.
  3. El aislamiento del local que nos permitirá un mayor control de las condiciones ambientales.
  4. La ventilación natural. Se puede realizar un estudio de las corrientes de aire que se crean en el depósito para mejorar las condiciones ambientales.

Para conseguir unos parámetros adecuados de temperatura y humedad podemos recurrir a aparatos que aporten o resten humedad, frío o calor. Los más completos son los climatizadores o acondicionadores de aire. Sus inconvenientes son el elevado coste y su mantenimiento, así como el riesgo de que se produzcan averías que interrumpan su funcionamiento.

Una mala práctica, que a veces realizamos para ahorrar costes o por desconocimiento, es la de mantener encendidos los climatizadores durante la jornada laboral, pero apagarlos durante la noche y/o durante los fines de semana. Esto nos lleva a que haya cambios en las condiciones ambientales, repercutiendo negativamente en la conservación de los documentos.

Para regular el grado de humedad en recintos pequeños podemos usar:

  • Gel de sílice: agente químico desecante que absorbe la humedad. Adecuado para vitrinas, armarios o estanterías cerradas. Es necesario renovarlo periódicamente.
  • Condensadores: se basan en el cambio de la temperatura del aire. Llevan un humidistato para regular la medida de condensación y no desecar el ambiente.
  • Nebulizadores: expulsan vapor de agua cada cierto tiempo.
  • Atomizadores: aspiran el ambiento seco y lo lanzan de nuevo cargado de pequeñas gotas de agua caliente.

La humedad se mide con higrómetros. Existen distintos tipos de aparatos, analógicos o digitales, más o menos sencillos. Por ejemplo, tenemos higrómetros de cabello (crin de caballo) basados en la propiedad del cabello para alargarse o contraerse bajo los efectos de la humedad, eléctricos, de condensación o absorción (sal de cobalto o tiras de papel), etc.

Higrometro de cabello
Higrómetro de cabello Fischer.

 

Por otra parte, la temperatura se mide con termómetros. Existen distintos modelos: termómetros de alcohol o mercurio, de cinta bimetalica, de material termosensible que cambia de color, etiquetas autoadhesivas de un solo uso, termómetros electrónicos, de infrarrojos, etc.

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Tiras autoadhesivas para medir la temperatura

  

Para medir conjuntamente la temperatura y la HR se puede emplear un termohigrómetro o termohigrógrafo que registra ambas mediciones. Suelen tener memoria para guardar varias lecturas.

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Termohigrómetro

 

Recordad que no se trata de comprar el mejor aparato de medición o de climatización, ni el más moderno, sino el que mejor se adapte a nuestros objetivos, necesidades y presupuesto. A veces un modelo sencillo es suficiente para satisfacer nuestras necesidades.

Como curiosidad os queremos mostrar algunos de los daños que se pueden producir atendiendo a distintos valores de temperatura y HR:

  • Con 21º C y menos de 45% HR.
    Factores físicos: deshidratación, desecación, contracción, deformación, rigidez, agrietamiento, craquelación, endurecimiento de colas y adhesivos sintéticos y, en casos extremos, quemaduras y calcinaciones. En fotografías, discos y casetes hay un endurecimiento que produce deformación y en ocasiones la pérdida de la grabación.
    Factores químicos: gran sequedad en papel y pergamino que provoca el endurecimiento de la celulosa y, por lo tanto, el debilitamiento de las fibras. También provoca acidez que oscurece y amarillea el papel.
    Factores biológicos: bacterias y hongos se mantienen en estado de espera, por lo que su actividad es escasa.
  • Con menos de 18º C y más de 55% HR.
    Factores físicos: reblandecimiento o dilución de las colas naturales, aprestos, adhesivos y aglutinantes. Mayor absorción de humedad, por lo que las fibras del papel se disgregan, lo que implica una mayor dilatación del papel con aumento de su peso y volumen. Esta dilatación provoca el debilitamiento del papel, llegando a deshacerlo. Adhesión de las hojas entre sí. Fuga de pigmentos de las tintas, al reblandecerse el aglutinante, lo que origina el emborronamiento de la tinta e incluso su pérdida total. Aparición de manchas de humedad.
    Factores químicos: Acidificación. Corrosión de la tinta debida fundamentalmente a la oxidación de sus cargas metálicas. En el material fotográfico se produce una reacción en el acetato fílmico, denominado síndrome del vinagre por el olor que desprende, que provoca la perdida de la imagen.
    Factores biológicos: gran desarrollo de hongos y bacterias. Mayor actividad de insectos.
  • Con más de 21º C y más de 55% HR.
    Factores físico-químicos: rotura de las cadenas moleculares del papel, provocando un gran debilitamiento que llega a la desintegración del papel.
    Factores biológicos: plena actividad de todos los elementos bióticos, llegando a pudrir el papel.
  • Con menos de 18º C y menos de 45% HR.
    Factores físicos: cristalización, rigidez y sequedad.
    Factores químicos y biológicos: no existe actividad.


 


 

En nuestro siguiente post abordaremos cómo influye la luz en la conservación de los documentos y qué alteraciones puede producir en los documentos.

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8 comentarios en “¿Cómo influyen la Humedad y Temperatura en la Conservación de nuestros documentos?

  1. Primero que todo agradecer por el artículo, muy claro y de gran ayuda.
    Soy estudiante y tengo una biblioteca en mi habitación. Al parecer con la humedad que se genera en época de invierno los bordes de los libros se humedecen y se ondulan las hojas. Estos libros se encuentran en una estantería de madera abierta. Quería saber si el gel de sílice sirve para controlar este problema o si existe alguna otra solución?
    De antemano muchas gracias.
    Saludos.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por tu interés.
      El gel de silice es mas adecuado para armarios y vitrinas cerradas.
      Si puedes separa un poco la estantería de la pared para favorecer la aireación y además puedes utilizar deshumidificadores y calefacción para evitar el exceso de humedad.
      Espero haberte servido de ayuda. Un cordial saludo.

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    1. Gracias por tu comentario. Me alegro de que este post te pueda ayudar a solucionar tu problema.
      Cuando hablamos de conservación un elemento clave es la humedad, ya que, entre otras cosas, altera los materiales y propicia la actividad biológica. La verdad es que es un tema complejo.
      Un saludo.

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